
Lluvia
La cera cierra el tejido y el agua resbala en gotas. Un chaparrón de camino al campo, o al trabajo, no cala.
Mochila, bolsa de viaje y neceser en algodón encerado y piel. Piezas clásicas para el día a día y para el campo, hechas para durar años.
Niebla en la dehesa
Una mochila para cada día, una bolsa para irse y un neceser para dentro. Las tres en algodón encerado, con remates de piel y herrajes satinados.
Mochila compacta de lona encerada y piel
79 €
Compacta, con cierre enrollable y espalda acolchada. Sirve igual para la oficina entre semana que para el campo el sábado.
Bolsa de viaje de lona encerada y piel
89 €
Para el fin de semana en el campo o un viaje corto por trabajo. Cabe todo y se pliega cuando va medio vacía.
Neceser de viaje de lona encerada y piel
39 €
El neceser de viaje que no teme a un lavabo mojado. Forrado por dentro, con bolsillo de cremallera.
Para el camino al trabajo entre semana y para la dehesa el sábado.
Algodón de trama cerrada impregnado de cera. Es el tejido de los chaquetones de campo y de las bolsas de caza de siempre, y por algo sigue ahí.
Reencérala una vez al año, antes de las lluvias de otoño.

Lluvia
La cera cierra el tejido y el agua resbala en gotas. Un chaparrón de camino al campo, o al trabajo, no cala.

Barro
Se cepilla en seco cuando ya se ha secado. Nada de lavadora: un paño apenas húmedo basta.

Años
Cada pliegue deja su marca y la piel se oscurece con las manos. No se estropea: se curte.

Cera
Cuando el agua deja de resbalar, una capa fina de cera y una noche de reposo. Como el primer invierno.
Nacimos en el valle de Los Pedroches, al norte de Córdoba, entre encinas. Hacemos mochilas y bolsas clásicas que sirven igual para ir a trabajar que para el campo, y que duran años.
Conoce la casa